Cuantas veces has soñado algo y lo has dejado de soñar tal vez por que te faltan ánimos, o por que alguien te lo a hecho ver imposible, o…?

Hay muchos sueños en la vida que no se materializan por un sin numero de factores. Yo nunca deje de soñar, muchas veces me caí, muchas veces no me lo creí, pero tomaba fuerzas y continuaba. Muchas veces pedaleando sin saber si pedaleaba en algún sentido; y hoy todo ese sueño, todos esos pensamientos de algún día, se están materializando. Gracias a la perseverancia, el no darme por vencida en la continua búsqueda de hacer las cosas siempre mejor, el apoyo incondicional de los que me quieren, el don que tengo en mis manos y la permanente bendición de Dios en mi vida, son los que han hecho posible que Mocka hoy sea una verdadera realidad.

Mocka nació de buscar una ocupación a una madre que quería dedicarle el tiempo necesario a sus hijos, pero que también necesitaba hacer algo para sentirse productiva, y poco a poco durante estos casi 5 años de hacer ponqués esporádicamente, hoy es una ocupación de tiempo completo. Tanto así que este año vamos a vivir una experiencia totalmente nueva, nos lanzamos a abrir nuestro local.

Esto era algo con lo que yo soñaba, pensaba, algún día, pero tal vez lo soñaba en pequeñito pues no me sentía con la suficiente verraquera para lograrlo. Pero hoy en día cuento con el apoyo de mi esposo Juan, quien en este momento, después de ser un poco escéptico con mi labor me esta empujando, me esta llenando de valor y de confianza para que luchemos por este sueño que hoy día se esta volviendo una realidad.

Así que les digo, si tienen un sueño no lo abandonen, suéñenlo en colores. Quiéranlo como si se hubiera hecho realidad y trabájenlo duro para lograrlo.

Mocka es mi sueño y hoy lo vivo felizmente con el apoyo de mis hijos, de mi esposo, de mi familia y de todas y cada uno de las personas que me han acompañado en este caminar. Así que seguiremos caminando para poderles ofrecer siempre lo mejor y las mas lindas tortas decoradas.

Mocka los espera pronto en su nuevo local.

MOCKA